LOS 4 PLANOS DEL AUTOCUIDADO

¿Quién no ha oído hablar de la importancia del autocuidado?

Muchas veces, los progenitores, y especialmente las madres, ponemos nuestra energía en cuidar y estar pendientes de los demás, lo que da lugar a que nos olvidemos de nosotros mismos pensando que no nos da la vida y que no tenemos tiempo para cuidarnos. Además, cuando lo hacemos, aparece ese sentimiento que tan ligado está a la maternidad: la culpa.

Lo cierto es que, es muy complicado ser un progenitor efectivo y respetuoso si no tenemos tiempo para nosotros, ¿no crees? Así que necesitamos dejar de ver el autocuidado como un acto de egoísmo y empecemos a verlo como lo que es, un acto de generosidad. Si yo no estoy bien, tengo mil cosas en la cabeza, estoy estresada y voy con el «piloto automático» puesto, ¿qué creo que pasará cuando mis hijos no hagan lo que les pido? ¿Cómo creo que gestionaré un conflicto desde esa situación?

Hace ya unas décadas que, desde el ámbito sanitario, se pone mucho énfasis en la importancia del cuidador pero,

  • ¿Qué pasa con la crianza?
  • ¿Acaso no ejercemos los progenitores un papel de cuidador?
  • ¿Acaso es menos importante nuestra labor como cuidadores de la infancia que cuando cuidamos a personas enfermas?

NO

Es URGENTE empezar a darle la importancia que se merece al rol que desempeñamos los progenitores porque, hasta que no aceptemos que para poder cuidar necesitamos cuidarnos, difícilmente seremos capaces de cuidar desde la consciencia y el respeto mutuo.

Eso sí, no podemos olvidar que, según cómo nos lo planteemos, el autocuidado se puede convertir en un arma de doble filo al añadir más obligaciones, más «tengo que» a nuestra lista infinita del día a día.

Por ello, tendremos en cuenta que AUTOCUIDADO tiene tantos significados como personas hay, que para cada una de nosotras puede significar cosas distintas, lo importante es que nos haga la vida más fácil y nos guste o nos haga felices.

Por ejemplo, habrá personas que preferirán hacer deporte, otras leer, otras dejar a los peques con los abuelos y otras contratar a alguien para que les ayude con las tareas domésticas o les hagan la comida, da igual. Mientras nos facilite la vida y nos haga felices, es bien.

Por otra parte, me gustaría compartir que, cuando hablamos de autocuidado, muchas veces ponemos el énfasis en el plano físico pero, en realidad, podemos hablar de cuatro planos de autocuidado.

Estos son: Plano físico (hacer deporte, beber agua, cuidar la alimentación, un masaje…), plano mental (leer, ver una exposición, ir al cine, escuchar música…), plano emocional (escribir un diario, practicar el agradecimiento y el reconocimiento, dar y recibir abrazos, unas flores….), plano espiritual (meditar, ayudar a los demás, el silencio…).

Así, desde esta pequeña parcela, quiero invitarte a hacer un pequeño ejercicio que te ayude a reflexionar sobre en qué forma cuidas de ti misma, de qué maneras diferentes practicas el autocuidado. Con ello pretendo ayudarte a respetarte, amarte y quererte, dándote el espacio que te mereces. ¿Preparada?

Te invito a que cojas un papel y un boli y hagas un cuadro con los cuatro planos de autocuidado. Una vez hecho, escribe en cada categoría las distintas formas en que practicas el autocuidado en tu día a día. Intenta que, al menos, haya dos actividades en cada categoría. Cuando lo tengas, apunta al lado de cada cosa cuánto tiempo le dedicas a la semana.

Una vez que hayas terminado, tendrás una visión global de la forma en que te cuidas y te priorizas demostrándote el amor que te tienes a ti misma.

Lo ideal es que los cuatro planos estén lo más equilibrados posibles así que, si ves que no es así, te invito a que te plantees qué podrías hacer para cuidarte en todos los aspectos. Si lo ves complicado, empieza por lo mínimo, por lo que te resulte más fácil según tu situación personal.

Y recuerda, si cuidarte y dedicarte tiempo lo vives como una obligación, como un «tengo que», no tendrá el efecto que buscas, por lo que, en ese caso, lo primero será ver qué puedes soltar y delegar.

¿Dispuesta a ponerte en el centro de tu historia?

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Educa-t-nos surgió con la intención de dar respuesta a las necesidades de padres e hijos, educativas o sociales que afectan al bienestar familiar. En Raquel Ripoll doy un paso más. Te lo cuento todo en Sobre mí

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